Los alumnos y estudiantes se preguntan con cierta frecuencia porqué y para qué estudiar inmersos en un presente de continuos cambios personales y sociales.
Contestar a esta pregunta no es fácil.
Muchas veces se escucha como argumento que los que estudian han visto frustrados sus sueños cuando tienen que dedicarse a algo que no esperaban.
Puede ser que te encuentres en la siguiente situación, que te mueves únicamente por incentivos: sólo para obtener elogios, premios, buenas calificaciones, etc., y para evitar posibles censuras, castigos, malas calificaciones, etc. No está mal estudiar con incentivos, les ocurre a muchos estudiantes. Lo que sí está mal es que ésa sea la única motivación.



